El fastidio de «Luismi» en el Campo Argentino de Polo

El cantante mexicano hizo su primera presentación en Buenos Aires y en más de una oportunidad paró el show por problemas con el sonido.

 

Pese a todo, el artista hizo delirar a sus fans.

Había demasiada expectativa por este show en Buenos Aires, y finalmente la noche tan esperada llegó. Luis Miguel brindó su primer concierto en el Campo Argentino de Polo ante miles de fans que desde temprano coparon los alrededores del predio formando hasta 5 cuadras de cola.

En su mayoría mujeres, se destacaban por el colorido de remeras, vinchas y banderas. Si bien Luis Miguel es un ídolo desde hace más de 30 años, la ansiedad estaba marcada por otros motivos: en primer lugar, el resurgimiento del cantante como ícono de una época, gracias a la serie sobre su vida, que llegó para acercar nuevamente al gran público luego de que se conocieran noticias sobre su vida personal que no lo dejaban bien parado.

Y eso se notó en el público: madres e hijas aguardaban con fervor el show del intérprete que las unió a través de su música. Además, esta gira significa el regreso del astro al país tras sus recitales de 2015. Ese año había sido blanco de polémicas por no finalizar sus recitales, según varios rumores, por problemas de alcoholismo.

En las crónicas de esos conciertos de GEBA, el dato más destacado era que había completado su espectáculo, pero que no estaba en buena forma. Fue, entonces, el show del viernes y el que dará este sábado una suerte de revancha para el artista. A las 20 salió a escena «Rayos láser», banda cordobesa de pop que poco tiene que ver con la propuesta de El Sol, pero que fue bien recibido por la audiencia que iba copando el campo de polo. Pasadas las 21.30 se apagaron las luces y en las pantallas se proyectaron imágenes con una música épica, que de a poco dejaban ver tras un telón la silueta de «Luismi», mientras comenzaba a sonar «Si te vas».

El cantante hizo su aparición, como siempre de sobrio traje y corbata, y el romance volvió a hacerse realidad. La primera parte fue bien arriba, con canciones como «Tú, solo tú», Suave» y «Amor, amor, amor», para luego dar lugar a un momento íntimo, con dos clásicos de Manzanero: «Por debajo de la mesa» y «No sé tú».

Sin embargo, en más de una oportunidad, Luismi paró el show por problemas de sonido. «¡Se escucha bien!«, le gritaban sus fanáticas desde el campo. Pero el artista, visiblemente molesto, abandonó el escenario en más de una oportunidad.

Entre los hits de la noche, pasaron «Culpable o no», «Fría como el viento», «La incondicional», y «Será que no me amas». El cierre fue una fiesta, con temas de principios de los 90: «Ahora te puedes marchar», «La chica del bikini azul»«Isabel» y «Cuando calienta el sol».